Comunicaciones ciberseguras, una creciente necesidad

Los ciberataques se han convertido en una de las grandes amenazas para las empresas y organizaciones, tanto es así que, según un informe de PwC, ha pasado del quinto puesto a ocupar el primer lugar en el ranking de preocupaciones de los directivos. Veamos algunos, datos, según un estudio del Instituto Nacional de Ciberseguridad de España (Incibe), sólo en España se registraron en 2017 más de 120.000 incidentes, lo que supone un incremento del 140% en solo dos años.

Aunque es cierto que buena parte de las amenazas se ciernen sobre el sector financiero, cualquier organización, de cualquier sector, es susceptible de padecer un ciberataque. También las infraestructuras críticas son un objetivo, lo que implica que un mal funcionamiento podría poner en riesgo la seguridad de miles de ciudadanos.

De este modo, la ciberseguridad es particularmente importante cuando se refiere a la protección de organizaciones y usuarios de PMR de misión crítica, cuya seguridad, procesos y valor de negocio dependen de la operación ininterrumpida de un sistema de comunicación de radio móvil y un centro de control.

Desde una perspectiva de seguridad cibernética, un sistema de comunicaciones críticas es lo que se conoce como un sistema OT (Tecnología Operacional). Estos consisten en una serie de subsistemas o componentes que todos juntos funcionan como una entidad integrada que está diseñada específicamente para asistir y respaldar un proceso específico considerado como crítico dentro de una organización.

Al estar en el centro de la sociedad actual y facilitar las rutinas diarias de fuerzas policiales, bomberos, plantas de generación de energía, operadores de transporte, industrias, aeropuertos, puertos … los sistemas OT deben funcionar siempre sobre sus estándares más altos.

Es por ello importante que, en todo momento, cualquier activo digital garantice la confidencialidad, entendida como la protección de la información contra la divulgación no autorizada y de los sistemas contra el uso no autorizado; la disponibilidad, que es la capacidad para acceder a la información y hacer uso del sistema en las condiciones que los usuarios demanden, y la integridad y exactitud de la información así como el cumplimiento de uso del sistema.

Para lograr el cumplimiento de cada una de ellas existen diferentes herramientas. Así, para para garantizar la confidencialidad se utilizan las contraseñas y cifrado, para asegurar la disponibilidad se cuenta con protección de malware y parches de software y, a través del hardening y el bloqueo de cortafuegos se alcanzan los mayores niveles de integridad.

Sobre esta línea, de acuerdo al enfoque que marca el National Institute of Standards and Technology (NIST), Teltronic ha desarrollado soluciones de ciberseguridad para que sus sistemas PMR este totalmente protegidos.

De este modo, su portfolio de licencias incluye la ciberprotección avanzada, también conocida como hardening, y que pretende minimizar la vulnerabilidad del sistema de acuerdo a una política de privilegios de uso mínimos, o la protección a través soluciones antimalware en el sistema para evitar la propagación, el ingreso, la instalación y la ejecución de cualquier tipo de malware.

Además, también incorpora servicios que van desde las pruebas de penetración hasta la vigilancia de seguridad, pasando por la actualización de parches y antimalware, el directorio activo o la consultoría de seguridad, entre otros.