Radios ATEX, comunicaciones en entornos explosivos

Como ya hemos tratado en alguna ocasión, la resistencia y durabilidad de los terminales es clave en los despliegues de comunicaciones críticas. Además, hay escenarios en los que las condiciones que rodean los equipos de radio son aún más extremas y exigentes, se trata de las atmósferas explosivas.

Se entiende por atmósfera explosiva aquella en la que se da una mezcla de aire y sustancias inflamables en forma de gas, vapor o polvo en la que, tras una ignición, la combustión se propaga a la totalidad de la mezcla no quemada. Es decir, aquella que en la que una llama, una chispa o incluso una temperatura elevada pueden llegar a provocar una explosión.
Se distinguen dos tipos de atmósferas ATEX: las de gas, en las que hay una mezcla de aire y una sustancia inflamable en estado de gas (metano, butano, propano, acetileno…) o vapores (alcohol etílico, sulfuro de carbono, acetona…); y las de polvo, en las que el aire se mezcla con polvo o fibras (madera, cereales, carbón…)

Así las cosas, existen gran variedad de espacios en los que se tiene que trabajar en este tipo de atmósferas, pensemos en gaseoductos, silos de cereales, minas, refinerías, algunas industrias… escenarios en los que para evitar riesgos todos los equipos y sistemas deben estar adaptados, y cumplir unas estrictas normas de seguridad que, como no podía ser de otra manera, los equipos de comunicación también deben cumplir.

Para poder garantizar las comunicaciones en estos entornos es necesario la utilización de terminales ATEX, que han sido especialmente diseñados y testados para ello, de acuerdo a lo especificado en la Directiva 94/9/EC. Si un terminal lleva la marca EX, significa que ese dispositivo cumple los requisitos de seguridad necesarios.

De este modo, estos equipos tienen que resistir rangos extremos de temperatura, requieren altos niveles de IP y ser resistentes al polvo, al agua, al petróleo o a sustancias químicas. Además deben demostrar su fiabilidad frente a shocks térmicos (grandes y súbitos cambios de temperatura).

A nivel de funcionalidades y de calidad de audio no existe ninguna diferencia con los terminales convencionales. Sí que existen diferencias en cuanto a la forma, puesto que van encapsulados para evitar que cualquier líquido, polvo o gas pueda entrar en los circuitos internos, y sus controles, botones y diales están pensados para se utilizados con guantes y por operarios que emplean, además, elementos que pueden reducir su visibilidad, como gafas de protección o incluso máscaras.

Uno de los puntos clave de estos terminales son las baterías, ya que son uno de los componentes de mayor riesgo. Para evitar cualquier peligro, están diseñados para que su colocación y desanclaje sea lo más seguro posible. Del mismo modo, todos los accesorios tienen que cumplir todas las normas para no comprometer la seguridad de las operaciones.

DIFERENCIAS CON IECEX

Existe una segunda acreditación para los equipamientos para uso en zonas peligrosas, el IECEx. La diferencia entre ambos es que mientras ATEX es válido en la Unión Europea, IECEx tiene una dimensión más global.

Sin embargo, la principal diferencia es que ATEX se rige por la ley mientras que IECEx por un standard, de manera que es una tercera parte es la responsable de reunir todos los aspectos de diseño y evaluación de la fabricación para la emisión de un certificado público. Con todo, en términos técnicos, no hay grandes diferencias entre ambos.